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En punta y codo

marzo 19, 2007

Así quise comenzar este sencillo post -mejor dicho- su título. Relatándoles algo de lo que viví este fin de semana loco. Siendo las 11:30 de la noche del viernes y en compañía de los bloggers de Achib,
Roberto Arancibia, Fernando Meza  e Ignacio Chehade. Emprendimos viaje rumbo a Concepción, con el fin de llevar un saludo y apoyo moral al amigo y camarada 
Marcel Pommiez, que como todos saben sufre las consecuencias de un derrame infame que le afecto hace una semana, y lo tiene bastante complicado.
 El viaje debió ser tortuoso, largísimo, a no ser por estos individuos orates, que hicieron de las suyas para hacer de la travesía algo más grato y menos doloroso para nuestras delicadas nalgas. De madrugada, pasada las cinco llegamos a la ciudad de Concepción, en donde nos contactamos con nuestra guía turística oficial, Lorena Sáez, quien nos dio las indicaciones para llegar a su departamento y reunirnos. 

Agotadísimos, con sueño y algo de frío, esperamos un transporte que nos llevara hasta la residencia de nuestra anfitriona. No antes eso si, de dar muchas vueltas en un taxi bus que deliberadamente -según nosotros- se esmeró en hacernos un city tour interminable por el centro de la bella y silenciosa ciudad. Una vez llegados al lugar convenido, a lo lejos visualizamos a Lorena quien saltaba de alegría y júbilo en medio de la avenida, por nuestra temprana llegada (la verdad no fue tan así) ella nos esperaba tipín 6:30- 7:00 y no tan temprano. Su rostro me hizo recordar una película de asesinatos múltiples. 

En fin, dados los abrazos, tomados los cafés y hablar hasta por los codos, organizamos el itinerario de nuestro día, el cual comenzaría URGENTEMENTE en un restaurante del centro (Mamut creo que se llamaba) donde saciaríamos un hambre descomunal que en algunos (Chehade) ya hacia estragos (hablaba en tercera persona). Posteriormente, emprendimos rumbo al Sanatorio Alemán para reencontrarnos con nuestro amigo, lo cual obviamente era lo relevante de nuestro viaje. Una vez allí, nos encontramos con un cartelito no muy grato y preocupante que nos señalaba que las visitas estaban prohibidas (la verdad era un detalle, con o sin cartel hubiésemos entrado igual), pero ello no fue necesario ya que raudamente nos indicaron que Marcel estaba siendo evaluado por su médico y que en unos minutos podríamos entrar a su habitación. 

Al momento de entrar, sentí algo en el estómago y no era –aclaro- por la cantidad cerda de alimentos ingeridos en el desayuno, menos resultante de una instantánea digestión. La verdad ello mas bien obedecía al nerviosismo de la situación, temía que todo lo que se nos había informado sobre él fuera poco, y que al entrar la impresión nos hiciera alguna mala pasada. Nos abrieron la puerta, ingresamos y el estaba ahí… recostado sobre su cama, algo más delgado de lo que de costumbre -producto del tratamiento- con una larga barba y… un “hola compadre” que a dios gracias, salió de su boca, rompió el silencio, y nos sacó el habla a todos. 

Lo primero que se me vino a la cabeza fue analizar la vitalidad de este bandido, más si consideramos la gravedad de lo sucedido, y su temporal situación de movilidad, ello en ningún momento fue limitante para acomodarse de un lado a otro, sentarse, recostarse, hablar como loro y preguntar por todo, mejor dicho, por todos. En fin, llegue a dos conclusiones…  1- Está cien por ciento lúcido y mareador como siempre, “esta normal”.2- Es marciano, su vitalidad y deseo no es definitivamente terrestre. Bastaba con verle preguntando por todas las blogeras e insistentemente tocando el timbre de alerta para mostrarnos las bonitas enfermeras que asisten a sus reiteradas llamadas. 

¡Quédate tranquilo mierda!, fue lo primero que me salió, luego de darle un doblado e incomodo abrazo. Cosa que no duraría mucho, ya que al rato seguía con sus contorsiones y pidiendo una y otra cosa (de hecho ya se ha caído un par de veces de la cama, según supimos). Más calmo, Marcel nos relató con detalles lo que vivió durante los primeros instantes, en donde conciente y en el suelo, evidentemente incapaz de caminar, se arrastro en punta y codos hasta su celular para pedir ayuda. Peor, como que todo conspiró para hacer la situación mas desesperada, sus padres tenían el celular apagado como así también otros contactos a los que recurrió. A dios gracias uno de esos contactos, respondió y pudo recibir prontamente asistencia. 

Ello sinceramente nos emocionó, leerlo ya impacta, imagínate cuando lo escuchas directamente de la persona que lo vivió. Te preguntas ¿por qué la vida es así?, no conforme con ello, se esmera en hacer que todo sea mas complejo aún… no obstante atiendes que a pesar de ello, uno saca fuerzas de no se donde y lucha por salir adelante y en este caso incluso sobre vivir. Recuerdo este relato y me cuesta seguir escribiendo, por alguna razón lo asocio a lo que viví con mi hijo menor, la situación me supera y me hace emocionar. 

Llego el momento de retirarse, el sentimiento de todos los que estábamos ahí era extraño. Ciertamente no queríamos irnos, por otro lado necesitábamos tomar aire y tratar de digerir todo esto. De alguna forma sientes que dejas algo, sabes que lo que se viene para él es duro, y por cosas de distancia no podrás seguir aportando aunque sea con algún chistecito o palabra de aliento, que ayude a hacer mas grato el trance. Que curioso después de todo lo hablado, reído, viajado…ahora era todo silencio. Nos retiramos del lugar y nos llevamos el recuerdo de lo vivido ahí. El sacrificio valió enormemente la pena, Marcel quedó contento, nosotros más. Con ese particular sentimiento de que hiciste algo bien sin esperar nada. Concepto básico y simple que te hace entender que hoy eres un poco más humano. 

Hoy nos reencontramos con un amigo, mejor, nos reencontramos con nosotros mismos, un viaje lleno de matices, de alegría, tristeza y reflexión. Seguimos el itinerario, tomamos once y luego a hacer hora para seguir viaje… Llegamos a un Pub, se nos unió Lorena Ortiz, tomamos nuestras copas y brindamos por Marcel, por nosotros, ¡por la vida! Una extrañísima, que te acoge y a veces no, te brinda la posibilidad de existir y atender sus curiosos mensajes, a coexistir con otros muy distintos, especiales, de los cuales aprendes y te llenas de sus experiencias. Una a la cual agradeces una y mil veces, por darte salud, familia y amigos que hacen de ella algo muy grande, algo que incluso esta por sobre las diferencias. Una que por aferrarte a ella te hace si es preciso… andar en punta y codo.

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22 comentarios

  1. Na pues, en este caso las horas de viaje y de escaso sueño valían la pena. Había un amigo que los necesitaba (aunque en este caso fuera por la compañía), y creo que todo lo demás pasa a segundo plano.

    Veo eso sí que dentro de todo, el viaje fue bastante bueno, muchas anécdotas y cosas que de seguro no están contadas acá, pero de que fue una buena decisión no cabe duda.

    Sólo desear que Marcel se recupere pronto, es una persona joven y eso ayuda mucho en estos casos. Ahora, nunca hay que olvidar que a veces los avisos que nos mandan para soltar el pie del acelerador son así de fuertes.

    Abrazos jefe, amigo mío de mí.


  2. Ufff… la verdad es que hoy no hize más que dormir en clases. Pero valió la pena muchisimo.

    Saludos amigo, nos vemos pronto.


  3. Que bueno que nos cuentes a los que estamos mas lejos de la salud de Marcel, igual me impactó leer tu relato pero me parece notable que hayan ido a verlo.
    Cariños


  4. Jajjajaj..me imaginé eso del Marcel mostrando a las enfermeras..puta chicos, me da pena no haberme unido, pero fue imposible..supongo que pa la segunda vez podré sin dramas.-

    Cuídate..y CLAUSULA DE RECIPROCIDAD PA TI…IMBECIL!!!!

    Hahhahaha


  5. Tal como dice Daniela, no todo está contado aquí.
    Hay inocentes que proteger…. Imágenes personales, identidades construidas, perfiles arraigados, que se derrumbarían instantáneamente….
    Naaaah, lo pasamos chancho. Marcel quedó feliz, comimos harto y hablamos bastante (pa variar).
    Todo bien con el viaje, todo OK.
    A Concepción por el día. Así se llamó esto.


  6. Puede que sea precisamente estos detalles “como resaltas cada cosa que vives” lo que hace tan particular tu blog… Roberto Iglesias.
    Me he quedado impactado y sorprendido por la calidez de tu relato.


  7. Daniela Allel: asi es, hubiesemos querido relatar en detalle todo lo vivido en esas intensas horas, pero como dice mi tocayo, es mejor proteger.(ja)

    Chere: y si, pero entendemos que estas COLAPSADA por tu pega y tambien atendemos que tenias compromisos. Y si, el bandido esta vivito y coleando.

    Roberto INQUIETO arancibia: casi me voy de espaldas al ver tu comentario, es que son tan pocas tus visitas(jaja) fue grato compartir y conversar con su persona algo mas que blog…

    Fernando: gracias como siempre por tus opiniones, se hace lo que se puede… pero en forma DIGNA.

    Morena: en achib, aca y por acuya…estaremos informando sobre este colega blogger. Gracias por tu comentario…

    Ignacio: el galan del viaje… no eris el unico… cosa que me reconforta, pense que por mi avanzada edad, el viaje hacia mayores estragos. un abrazo


  8. No puedo negar que me emocioné con tu escrito. El post está realmente escrito de corazón, y claro está tambien que el viaje que emprendieron fué un regalo para Marcel… Me alegró saber que está con todas las ganas de echarle pa’delante.
    Gracias por compartir con nosotros este post.

    Saludos!!!!

    (Yo en Antofagasta, si no, me hubiera unido a ustedes)


  9. Bueno estimado, simplemente decir que me alegro que Marcel se esté recuperando bien. Y la vida es asi, con momentos buenos, malos, con metidas de pata, momentos para experimentar cosas. Hay que vivirla como viene, o no has escuchado eso de que la vida es larga y dura? Saludos


  10. Qué lindo lo que escribiste, y lo mejor de todo que el viaje fue para dar un abrazo de apoyo. Hermoso gesto, y por lo que leo, Marcel está bien.

    Tal como dices en el post, está ciudad es silenciosa hasta eso de las 7 am. Bueno, también depende del sector. Yo vivo justo entre medio de 3 comunas (Concepción, Hualpén y Talcahuano) y a unos pasos de la calle Colón. Mejor ni te cuento el boche :S

    Escapa más seguido de Stgo, si igual el Eme bus se demora un poco más de 5 horas. No es tanto 😉

    Un abrazo.

    PD: La Lore me había dicho si me animaba a asistir a una junta en algún pub el sábado, por motivo de vuestra visita. Pero la verdad, la semana pasada no estuve muy bien y anduve días “ni ahí” con salir ni nada. Debe ser el síndrome de la pre-tésis universitaria.


  11. Vengo del blog de la ACHIB, pues supuse que encontraría acá una visión un poco más comentada. Me gustó la mirada que le das a esta aventura que emprendieron, y tal como dije allá, te felicito por haberte metido en este viaje a ver a Marcel. Cuando no trabajas en salud estas situaciones chocan, pero conociendo un poco más este mundillo desde dentro me atrevo a decirte que si Marcel se pone las pilas a concho con la rehabilitación, quedarán secuelas imperceptibles, si es que quedan.

    Una vez más los felicito, ustedes le hacen honor a la palabra AMISTAD.

    Saludos sangrientos

    Blood


  12. Estupendo el relato del viaje, Roberto.
    Uno se sentía haciéndolo, pero… sin cansancio ni desgaste.

    Me recordaba mis tiempos de relator deportivo, en que debía transmitir por la tarde de un domingo en Temuco, por ejemplo, para una radio… y al día siguiente a las seis de la madrugada “abrir” la transmisión de otra emisora, en Santiago, tras viajar por tierra.

    Pero claro… los fines no eran tan altruistas como el de ustedes,
    para apoyar a un amigo.(¡¡¡)


  13. Fue agradable tenerlos por aquí… pa’ la otra me hubiesen avisado más temprano que estarían vagando todo el día…

    Muy lindo lo que escribes… yo tb pensé algo similar cuando supe lo de Marcel… quién iba a pensar que en menos de un es (desde la última vez que lo vi) iba a cambiar tanto su vida… uno no se espera estas cosas, y es cuando le toma más valor a la vida y los que uno quiere… y te das cuenta de quiénes están a tu lado.

    Me pareció un muy lindo gesto que hayan venido a verlo, porque demuestran que más que lecturas periódicas a los respectivos blogs, hay mucho cariño de por medio.

    Un abrazo y nos estamos viendo en algún momento.
    Lore


  14. La experiencia de este sábado fue, definitivamente, muy enriquecedora. Más allá del pique, el esfuerzo valió la pena. Y lo pasamos bastante bien.

    Pero lo más importante fue ver cómo Marcel se recupera y mantiene su incombustible forma de ser.

    Es increíble ver cómo en estas circunstancias se tiene la oportunidad de conocer a las personas en su verdadera dimensión… A Marcel, a quien pudimos conocer en una faceta más humana y menos superficial. Un tipo que está demostrando un gran valor y fuerza de voluntad para salir adelante…

    Y a nosotros, poder conocernos en una circunstancia como ésta, más allá de las típicas reuniones blogger de siempre.

    Una gran experiencia.


  15. Como vengo viendo desde hace un tiempo, tus palabras y tu forma de expresarte demuestran esa sana madurez y consecuencia con la mirada que fotografié esa tarde, no sabría como describirlo, eres muy TOP… jejeje
    Fue genial tenerlos por aca, y más aun ver a Marcel tan contento con todo el desorden que armamos en su pieza de la clínica… como haber estado en un carrete cualquiera.

    Yap, besitos, y vamos adelante con esos proyectos que quedaron en palabras.

    😉


  16. Que mejor demostración de cariño y apoyo para un amigo que lo necesita ¡¡¡

    Marcel, está viviendo momentos muy difíciles en donde queda un largo camino de recuperación y perseverancia … para él debió haber sido muy especial su gesto y los momentos vividos en la clínica …

    Mucha fuerza Marcel ¡¡¡

    Un abrazo …
    Daniella


  17. Chucha que fuerte!!
    Se me pararon los pelos mientras te leía.

    Me imagino esos nervios que sentían antes de entrar a la sala y encontrarse frente a frente con Marcel.

    Siento una alegría inmensa al saber que lo han ido a acompañar, cosa que en algún momento pensé, pero cambié por llamadas telefónicas.

    Esto que estamos viviendo, tener a un amigo, conocido, o como quieran llamarle, grave, debiera unirnos y acercarnos más.

    Los felicito!!

    Un gran abrazo y un besito para Marcel, ese loquillo gozador sin remedio.

    Anita.


  18. Nunca me imaginé que la generosidad de ustedes tres fuera tan infinita!


  19. siempre da bajón ir al hospital a ver a un amigo, pero siempre causa profunda alegría el verlo bien, lleno de energía , o sea, como siempre. Espero que estr problema que tuvo se solucione pronto y nuevamente esté en las calles
    saludos ¡¡¡


  20. felicitaciones, que estas muestras de fuerza y cariño generen la pronta recuperacion de marcel!
    saludos!


  21. ke bueno ke visitaron al marcel !!

    ke mala ke no me invitaron a participar mal ke mal conce es mi ciudad

    recalco eso MI CIUDAD

    terriblemente sentido por el que no me llamaron para asistir

    ya chao no mas

    nos leemos


  22. bueno ahora sí resultó… disculpas por el error involuntario 😛



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