
La ciudad, dejo de ser el exclusivo escenario de su orate creador don kaos. Hoy se viste de gala para presentar a Ignacio Chehade: Imberbe de sólo 19 años, un joven estudiante de periodismo de la Universidad Católica. Que ha participado durante su vida en numerosos concursos literarios, en los cuales ha ganado unos cuantos a nivel escolar, ínter escolar y comunal, y se mantiene permanentemente trabajando en acciones sociales. Miembro columnista de ACHIB, dueño de una excelente pluma y una visión punzante y desvergonzada, Nacho® (como es más conocido en la Blogosfera), se une en forma estable, como aporte y primer columnista de la Ciudad Kaos con nuevas visiones de la misma verdad. Una nueva arista del mismo prisma. Dejo con ustedes a Nacho® y su primera columna.
Comenzó la carrera publicitaria de los centros de Educación Superior de Chile. Digo centros porque hablamos de universidades, institutos, escuelas y mil otras categorías con las cuales escapan de los cánones necesarios para evaluar la educación. Se que la discusión sobre la libertad de enseñanza fue hace varios meses atrás, pero al caminar por el metro, andar por la calle, prender radio o televisión sus metracas son demasiadas como para obviarlas.
¿Qué pasa con la educación?
Por más que los pingüinos reclamaron y lucharon, vuelvo a ver en las calles avisos de esos múltiples institutos y universidades que no poseen calidad ni seguro alguno. Esas decenas de cabezas que se hacen millonarios llenando los sueños de los que no salieron bien preparados de la secundaria. Tíldenme de segmentador o de elitista, pero… ¿Para que tantas carreras y tantas universidades si el mercado no da abasto para ello? ¿Tiene algún otro sentido que hacer sentir a los padres que no fallaron con su labor y a los hijos haciéndolos creer que están logrando algo? A mi parecer no hay más razón que la búsqueda de dinero por parte de los sueños de otros. Más encima llenos de mentiras. Comerciales vanos donde muestran a un pelagato que salió alguna vez de una carrera y tiene un puesto alto en algún lado. Claro. COMO NO VA A HABER ALGUNO QUE HAYA TENIDO LA SUERTE O LOS CONTACTOS COMO PARA TENER UNA BUENA PEGA. Luego otra universidad hablando de ser de las únicas que te dejan hacer una doble titulación con el extranjero. Please… come on! Es cosa de haber contactado una casa en Francia con un profesor decrepito para que la declaración sea correcta, y nosotros como somos los JAGUARES de Latinoamérica siempre queremos al que estudió afuera, sea donde sea que estudió. Sea cual sea su calidad. Somos bien idiotas a veces.
¿Resultados?
Ya no tenemos un país de poetas, sino un país de (léase con notable sarcasmo) PROFESIONALES preparados para el nuevo mercado. Abogados listos para ser secretarios, periodistas entrenados para ser meseros, profesores de idioma más que asegurados en el mercado de la conducción de taxis internacionales. Ese es nuestro fúturo educacional. Y mientras nos preparamos para haber desperdiciado 5 años, las universidades nos ponen carteles de enormes tamaños utilizando un lenguaje moderno e innovador que merece ser traducido:
Prestigiosa: Su nombre suena
Autónoma: No fue aceptada por el concejo por su baja calidad
Innovadora: Sin experiencia
Con gran inserción laboral: Los dueños los contratan de mayordomos o nanas.
Diferente: No sirve para nada.
Para emprendedores: Si no tienes capital no logras nada.
Un nuevo idioma para la mediocridad. Atáquenme, acéptenlo, niéguenlo, hagan lo que deseen. Pero así funciona el mundo. Mejor dejo de estudiar en este segundo y me pongo con un instituto profesional. Podríamos sacar doctorados en “narración blogologica”, les apuesto a que podríamos sacarle plata con un instituto tan INNOVADOR, AUTONOMO, HUMANO, DIFERENTE Y DEDICADO AL MAÑANA.








